Principales obras E. Weil

Surge la arquitectura clásica moderna

Al estilo de construcción de las casonas coloniales de los primeros 80 años de la comuna, va a sucederle a mediados del siglo XX la arquitectura clásica moderna, de la cual, Edwin Weil es uno de sus exponentes nacionales. Este estilo arquitectónico releva lo funcional, el uso de materiales apropiados, el estudio de suelos y condiciones del terreno para las obras de arquitectura. En estos estilos de construcción de Frutillar se combinan una base de hormigón con cerchas de madera nativa, techos con pendiente y las chimeneas de piedra. Entre 1955 y 1975 se construyen en Frutillar los edificios de Correos de Chile, la Hostería Municipal, el Liceo Industrial Chileno-Alemán, el Gimnasio Fiscal, la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales de la U. de Chile, los cuarteles de Bomberos de la 2ª y 3ª Compañía, el Instituto Alemán y las viviendas particulares de Bernardo Scheel, Arturo Toirkens, Heriberto Plass, Oscar Harbart, Harald Kocks, Helmuth Beisiegel; en Punta Larga la de Eric Bertens y en los Bajos la de Alberto Junge. En cuanto a edificios públicos responden igualmente a esta corriente arquitectónica el Gimnasio Fiscal, los servicios públicos y la Municipalidad de la ciudad de Puerto Varas; el Banco Central (actual BBVA) de Puerto Montt; el edificio consistorial de la Municipalidad y el Banco Central (actual BCI) de Osorno; los servicios públicos de Río Bueno y La Unión; la intendencia de Los Ríos.

Intendencia de Antofagasta

Intendencia de La Serena

Intendencia de Rancagua

Aeropuerto de Santiago

Surge la arquitectura clásica moderna en Frutillar

En relación a su propia arquitectura Edwin Weil señala … “subsiste en todo arquitecto una tendencia a aplicar mucho de lo novedoso que nos traen las revistas, en un claro afán de aparecer “al día” en nuestra actividad profesional. Tanto en el sector fiscal como en la actividad privada, debemos conciliar las condiciones financieras del mandante, con una adecuada solución planimétrica, tanto en lo plástico como en lo funcional, la responsabilidad de tener que enfrentar a factores de costo, función y expresión, debemos con mayor seriedad medir cada paso en nuestros diseños. En todas las épocas existen factores o valores que son permanentes y descubrirlos y aplicarlos con firmeza y buen criterio son la verdadera clave para que las obras arquitectónicas permanezcan válidas a través del tiempo. Todo lo superfluo o falso termina dañando un proyecto. La lógica, la honradez estructural, el respeto a las condiciones ambientales, el empleo de materiales adecuados y su expresión, siempre serán factores positivos en todo diseño arquitectónico”.

Y con relación a la reconstrucción nacional posterior a los terremotos de los años 1960 y 1965 precisa … “Sin buscar una arquitectura de moda, sino con gran pragmatismo en el uso del material y la forma, respetando el entorno y el paisaje, salimos de la emergencia con obras terminadas, consecuente con lo que el país tiene derecho a esperar de la labor de sus funcionarios técnicos»

A mediados de 1960, la Hostería de Frutillar permanecía aún en obra gruesa en el centro de la bahía. El proyecto había comenzado con un aporte del gobierno de Carlos Ibañez del Campo y la obra debía finalizarse con la contribución de los vecinos y los escasos recursos que había dejado la reconstrucción de las redes viales después del terremoto. A principios de los años 1970 comenzaron a perfilarse las primeras manifestaciones significativas de una actividad turística con una oferta de hospedaje por parte de algunos propietarios. Los primeros anuncios se remontan a la Radio Balmaceda[3] que ofrecía una lista de lugares en donde se ofrecía albergue. En ese período, el flujo de turistas era muy escaso y llegaban solo durante el verano. En el perfil de los visitantes primaban los estudiantes de Ingeniería Forestal y Agronomía que venían al recién creado recinto de la Universidad de Chile. Finalmente la Hostería Frutillar inició sus actividades a mediados de los años 1970.

El Gimnasio Fiscal de Frutillar fue construido en el año 1962, derivado de los compromisos del gobierno de Ibañez con motivo del centenario de la ciudad y finalizado solo en el gobierno de Jorge Alessandri. Este fue diseñado como un prototipo nacional. El proyecto fue replicado en cerca de 40 ciudades de Chile. El concepto era una instalación deportiva multiuso que permitía practicar deportes durante todo el año. Igualmente su altura y excelente acústica le permitió utilizar este recinto para la realización de las “Semanas Musicales de Frutillar” durante 40 años como salón de eventos.

La disposición de sus graderías en un solo costado posibilitaba una buena visión de todos los espectadores y una economía de espacios, ya que debajo de las graderías, un corredor permite un acceso fácil de los espectadores a cualquier punto de ubicación de los asientos de las tribunas, sin interferencia con el espectáculo mismo. Igualmente, la salida del público engendra molestias para los demás espectadores, de la misma manera que existe una fluida evacuación de emergencia. Debajo de las graderías se ubican los camarines para deportistas y artistas.

El Centro Forestal Experimental de la U. de Chile se conformó a partir de una donación de 33 hectáreas de bosque nativo realizado por Edmundo Winkler a la Universidad de Chile en los años 1960. Las gestiones fueron realizadas por el decano de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales de la época Ruy Barbosa. Las condiciones del traspaso de la propiedad por parte del donante en representación de los vecinos de Frutillar a la U. de Chile fueron condicionadas a que estuviese protegido y, por lo tanto, no podría ser vendida a terceros en el futuro.

En el Centro Forestal se realizan prácticas de los Ingenieros Agrónomos y Forestales con una actividad de conservación de especies forestales, vivero, difusión y protección de las especies nativas. Tiene un sendero que recorre el bosque y conserva el paraje en el estado anterior a la colonización y posee áreas renovadas y plantaciones exóticas para el estudio. Dispone de una muestra de vegetación de antes de la colonización germana con arboles de 600 años y una variedad de 123 especies. La exposición de la Reserva Experimental Edmundo Winkler recoge la información relativa a las características botánicas sobre el tipo de hoja, flor, frutos y antecedentes anatómicos de la madera.

 

Inauguración Aeropuerto de Mataveri Isla de Pascua con Ricardo Lagos

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Hosteria de Frutillar

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