Las pérdidas de 7.700 millones de dólares de los fondos de pensiones de la AFP en el último año han sido corregidas a un monto superior a los 11.000 millones de dólares según informa el Diario Financiero citando a la Superintedencia. Por su parte, Luis Mesina, coordinador nacional del movimiento “NO + AFP” precisó que este valor no era definitivo y que podría elevarse a unos 15.000 millones de dólares. Este último resaltó la importancia de retomar las movilizaciones ciudadanas para terminar con el sistema de capitalización individual subrayado que es un sistema fracasado fundado en la especulación de los ahorros previsionales de los y las trabajadoras. Las actividades de las AFP no conforman un sistema de seguridad social sino un sistema de especulación financiera de los grupos económicos y empresariales. Las AFP se apropian gratuitamente de los ahorros de los trabajadores para invertirlos financieramente en instrumentos de rentabilidades futuras. En el último año las AFP apostaron a una caída de las tasas de interés. Esta equivocada especulación menospreció las variables de incertidumbre que impactan la economía mundial como la alta deuda de los Estados Unidos, la guerra en Ucrania, la agresión militar contra Irán y Medio Oriente, el alza de los aranceles nacionales y las fluctuaciones del precio del dólar. Las colocaciones en instrumentos financieros apostaron por una opción política alineada con las iniciativas del presidente norteamericano Donald Trump de presionar a FED (Banco Central USA) para bajar las tasas de interés del dinero. Sin embargo, la realidad fue más poderosa y la especulación financiera se enfrentó con una acelerada alza de las tasas de interés y el consiguiente deterioro de los fondos D y E gestionados las AFP. De esta manera los bonos de renta fija a largo plazo, y SWAPS derivados sobre una apuesta a la baja de las tasas interés del dinero y forwards del dólar, están causando las mayores pérdidas en un año del Fondo E. Sobre el total de los 11.000 millones de dólares en pérdidas, un 80% afecta la caída de este último fondo.
El universo de los afiliados mayores de 60 años en la región de Los Lagos es de 45.532 personas que conforman el segmento principal de los Fondos D y E. En una encuesta parcial de académicos próximos a jubilarse pertenecientes a Universidades del territorio, estos últimos perdieron un 5,5% de sus ahorros entre abril y septiembre 2026 lo que proyecta una pérdida del 11% anual a partir de las cifras actuales.
El Fondo E es el más conservador y las AFP están mandatadas para realizar “una gestión de máxima rentabilidad y seguridad del recurso”. Legalmente se establece que los ahorros, para la jubilación de los trabajadores que se aproximan a terminar su vida activa, no deben asumir riesgos en las colocaciones financieras. Sin embargo, el fondo E fue el que obtuvo las mayores pérdidas entre todos los fondos administrados por las siete AFP en el último año.
En el futuro inmediato, se proyecta una continuidad del desangramiento de los fondos de las AFP debido a la inversión en bonos de renta fija a largo plazo y la tendencia del sistema financiero internacional es a profundizar su deterioro. Esta situación reactiva la desaprobación de los asalariados y el llamado de las organizaciones sindicales de la región para detener la hemorragia de sus fondos de pensiones y movilizaciones de “NO + AFP”. A corto plazo una opción de política pública pertinente sería la intervención de la AFP, la congelación y la transferencia de los fondos E de los afiliados a una cuenta de ahorro en el Banco del Estado para contrarrestar la continuidad de las pérdidas.


